Versión 2026-10-v7 · 1 de octubre de 2026
Qué hacemos con tus datos
Escrito para que se entienda sin ser abogado. Si algo aquí no coincide con lo que el sitio hace de verdad, lo que está mal es el sitio: escríbenos y lo corregimos.
Quién responde por ellos
Alejandro García Piccinini · edutrack.pa@gmail.com
Edutrack no es un servicio oficial de IFARHU, SENACYT ni de ninguna universidad.
Qué datos guardamos
Al crear tu cuenta: tu nombre y tu correo electrónico. Si entras con Google, recibimos de Google tu correo y tu nombre, y guardamos ese nombre como el tuyo (puedes cambiarlo en Ajustes); no recibimos tu contraseña.
Si completas tu perfil: universidad, carrera, nivel de estudios, índice académico, situación laboral, años de experiencia, áreas que te interesan, qué nivel buscas estudiar y cómo piensas financiarlo. Guardamos también los resultados que el sistema te mostró, y el historial de tus cálculos anteriores.
Si haces el test vocacional con tu cuenta: tus treinta respuestas y el perfil de intereses que sale de ellas, para enseñarte tu orientación cada vez que entres. Si eres menor y todavía no tenemos el permiso de tu representante, lo ves pero no se guarda.
Si usas las funciones de seguimiento: qué convocatorias marcas, el estado de tus solicitudes, la lista de documentos que llevas preparados y los enlaces que guardes en tu expediente. Guardamos el enlace que tú pegas, nunca el archivo.
Si guardas búsquedas: el texto que escribiste, para poder avisarte cuando aparezca algo nuevo que encaje.
Si nos escribes: el texto de tu mensaje y tu correo, para poder contestarte.
Si pides que una universidad te contacte para matricularte: a qué universidad, a qué programa y cómo prefieres estudiarlo, tu número de teléfono si nos lo das, la fecha, y que aceptaste enviárselo. Si eres menor, también la autorización de tu representante.
Para qué los usamos
Para cruzar tu perfil con el catálogo y decirte qué te aplica y por qué. Ese cruce es el servicio.
Si aceptaste los avisos por correo: para escribirte de las fechas y cambios de lo que sigues, de opciones nuevas en tus áreas, y de novedades de Edutrack, como el día que abre. Nunca publicidad de terceros.
Para contestarte cuando escribes y para atender las peticiones sobre tus propios datos.
Para saber si el sistema funciona: cuánta gente lo usa y qué falla. Esto se mira siempre en conjunto, nunca persona por persona.
Si pides que una universidad te contacte, para enviarle tus datos de contacto y el programa que te interesa, y después para saber si te matriculaste: la universidad nos lo dice porque nos paga por cada estudiante que se matricula a través de Edutrack.
Cuando terminas el test vocacional guardamos aparte, sin tu cuenta, tu nombre ni tus respuestas, solo tu código de intereses (tres letras) y las profesiones y programas que te salieron. Las universidades aliadas ven ese recuento en conjunto —cuántos estudiantes, con qué intereses— y nunca a una persona.
Qué no hacemos
No vendemos tus datos. Solo los enviamos a una universidad si tú lo pides, solo a esa universidad, y marcando una casilla aparte cada vez: nunca por haberte registrado ni por hacer el test.
No enviamos tu información a IFARHU, SENACYT ni a ninguna otra institución. Edutrack no tramita admisiones ni becas: inscribirte sigue siendo cosa tuya, con la universidad.
Que una universidad nos pague por tus matrículas no cambia lo que te recomendamos ni el orden en que te lo enseñamos: ninguna sube por pagar, ni por pagar más que otra.
No usamos tus datos para decidir automáticamente nada que tenga efectos sobre ti. Lo que ves es orientativo: la admisión la decide únicamente la universidad, y quién recibe una beca, la institución que la otorga.
No pedimos ni almacenamos números de cédula, pasaporte, datos bancarios ni documentos escaneados.
Con quién se comparten para poder funcionar
Edutrack se apoya en tres proveedores, que tratan los datos por encargo y solo para prestar su servicio: Supabase (base de datos y gestión de cuentas), Vercel (alojamiento del sitio) y Resend (envío de los correos). Si entras con Google, Google interviene en la identificación.
Además, Vercel mide las visitas al sitio de forma agregada —cuántas personas entran y a qué páginas— sin cookies ni identificadores persistentes: no se puede saber quién visitó qué, y esa medición no se cruza con tu cuenta.
Cookies: solo usamos la que mantiene abierta tu sesión, que pone Supabase al entrar y se borra al cerrar sesión. Es imprescindible para que el sitio funcione, así que no te pedimos permiso para ella. No usamos cookies de publicidad ni de seguimiento, ni nuestras ni de nadie. Los borradores del perfil y del test se guardan en tu propio navegador (almacenamiento de sesión) y desaparecen al cerrar la pestaña.
Contamos también, sin cuenta ni identificador, cuántas veces se pulsa el enlace hacia la web de cada universidad y cuántas personas terminan cada test: solo el número, nunca quién.
Si usas el perfilador de una universidad —la página que te dice qué programa suyo encaja contigo—, guardamos, sin cuenta ni nada que te identifique, lo que eliges (nivel, dónde estás hoy, modalidad y sede, si la pregunta), el área que te sale del test, cuántos programas te salieron y por dónde llegaste, por ejemplo un código QR. Esa universidad lo ve en conjunto, nunca persona por persona.
La página de una universidad aliada lleva un mapa de dónde queda. Sus mosaicos los sirve OpenStreetMap, que al abrir esa página recibe tu dirección IP como cualquier sitio que visitas; no pone cookies ni sabe quién eres.
Si pides que una universidad te contacte, le enviamos tu nombre, tu correo, tu teléfono si nos lo diste, el programa que te interesa y cómo prefieres estudiarlo. Nada más: ni tu perfil, ni tus respuestas del test, ni tu índice académico. Desde ese momento la universidad es responsable de esos datos según su propio aviso de privacidad, y lo que haga con ellos ya no depende de Edutrack.
Tus datos se almacenan en servidores ubicados en Estados Unidos (región Este, Virginia del Norte). Es decir, salen de Panamá: al aceptar este aviso consientes esa transferencia internacional, necesaria para que el servicio funcione.
Cuánto tiempo los guardamos
Mientras tengas la cuenta abierta. Si la borras, se elimina todo lo asociado: perfiles, resultados, marcadores, solicitudes, documentos y alertas. Las dos excepciones están justo debajo.
Los mensajes que nos escribes se conservan aunque borres la cuenta, sin tu identificador de usuario pero con el correo desde el que escribiste, para poder demostrar que atendimos tu petición y cuándo. Es lo que permite responder si algún día alguien pregunta si se respetó tu solicitud.
Esos mensajes se guardan como mucho siete años, que es el límite que fija la ley para conservar datos de una persona identificable una vez que ya no hay obligación de tenerlos. Pasado ese plazo se borran.
Si pediste que una universidad te contacte, guardamos el registro de ese envío —a quién, qué datos, cuándo y que lo aceptaste— aunque borres la cuenta, porque es lo que prueba que tuvimos tu permiso y lo que justifica lo que le cobramos a la universidad. También se guarda como mucho siete años.
Tus derechos
La Ley 81 de 2019 te reconoce cinco derechos sobre tus datos: acceder a ellos y saber de dónde salieron y para qué se usan, rectificarlos si están mal, cancelarlos, oponerte a que se traten, y portarlos, es decir, pedir una copia en un formato de uso común.
Puedes retirar el permiso para que enviemos tus datos a una universidad cuando quieras, y no le enviaremos nada más. Lo que ya le enviamos lo tiene ella: para que lo borre, tienes que pedírselo a la universidad.
Puedes ejercer el de cancelación tú mismo y en el momento: en Ajustes y privacidad hay un botón que borra tu cuenta y todo lo asociado, sin tener que pedírselo a nadie. Para los demás, escríbenos y te contestamos.
Si consideras que no atendimos tu petición como corresponde, puedes acudir a la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (ANTAI), que es la entidad que vigila el cumplimiento de esta ley en Panamá.
Si eres menor de edad
Puedes usar Edutrack, y de hecho está pensado también para ti: si estás terminando el colegio y buscas licenciatura, eres justo a quien esto le sirve.
Lo que la ley nos exige es el permiso de tu madre, padre o representante antes de guardar tus datos. Por eso te pedimos la fecha de nacimiento al hacer tu perfil, y si eres menor te pedimos el correo de tu representante para enviarle un enlace. Hasta que lo abra, no guardamos tu perfil: solo tu fecha de nacimiento y ese correo, que es lo único que necesitamos para contactarlo.
Para enviar tus datos a una universidad no basta con eso: tu representante tiene que autorizar ese envío en concreto, para esa universidad. Si vamos a tu colegio, puedes hacer el test sin cuenta: entonces no guardamos tu nombre ni nada que permita saber quién eres.
Tu representante puede retirar el permiso cuando quiera escribiéndonos, y puede ejercer en tu nombre todos los derechos que se explican arriba. Tú puedes borrar tu cuenta entera desde Ajustes y privacidad sin pedirle permiso a nadie.
Cuánto tardamos en responderte
Diez días hábiles para darte la información que nos pidas sobre tus datos, y cinco días hábiles para corregir un dato que esté mal. Son los plazos que fija la ley y los contamos desde que recibimos tu petición, no desde que la leemos.
Todo esto es gratuito, siempre. No podemos cobrarte por atender ninguna de estas peticiones ni condicionarlas a nada.
Si no te respondemos a tiempo, puedes acudir directamente a la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (ANTAI).
Seguridad
Cada cuenta solo puede leer y escribir sus propios datos, y esa restricción está en la base de datos, no en la pantalla: no depende de qué se dibuje ni de que el navegador se comporte.
Ningún sistema es infalible. Si ocurriera una brecha que afecte a tus datos, te lo comunicaríamos por el correo de tu cuenta y lo notificaríamos también a la ANTAI, dentro de las 72 horas siguientes a que la detectemos. Te diríamos qué pasó, qué datos tuyos quedaron afectados, qué hicimos de inmediato y qué puedes hacer tú para protegerte.
Si esto cambia
Este aviso tiene una versión y una fecha. Cuando cambie algo que afecte a cómo tratamos tus datos, te lo pediremos de nuevo al entrar, y quedará registrado qué versión aceptaste y cuándo.
Ya ocurrió: la primera versión describía Edutrack como un prototipo de investigación académica, y dejó de ser cierta cuando el proyecto pasó a ser un servicio con un plan de pago. Y la del 1 de octubre de 2026 cambió algo de fondo: antes decía que nunca enviábamos tus datos a una universidad, y ahora lo hacemos si tú lo pides. A quien había aceptado las anteriores se le vuelve a preguntar.
Puedes borrar tu cuenta y todo lo asociado desde Ajustes y privacidad, sin pedírselo a nadie.